Secretos

Te contaré un secreto:

Hay huellas mías en Saturno y esquirlas de tu magia formando sus anillos, querida Venus me nombran.

Diosa lujuriosa del amor me llaman, tu diosa, tu amor.

Me buscaste en la bastedad de la ausencia, que te resulta sideral; y aconteció entonces, que desde la luna me viste bailar con algunos astros, mientras el eco de mi voz se anidó en tu pecho.

La delicadeza de mis encantos te desbordó por completo y te hizo débil al embelesamiento de mis brazos besos.

Te dejo ahora un “Te deseo” en cada planeta al que me llevas cuando me guían las yemas de mis dedos y no freno.

No freno, y a las delicias de mi piel me condenas…

Preciosa condena.

Divina condena.

Adeudado quedas para saborear mís besos y beber las luciérnagas que mis entrañas desprende, cinco centímetros por debajo de mi ombligo.

Aíram
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Enséñame

Enséñame el camino para llegar hasta ti y poder llamar a tu puerta.

Déjame recorrer y explorar cada una de las habitaciones de tu castillo como una invidente que usa sus manos para guiarse, como una sedienta buscando con sus labios un poco de humedad con la que empapar los míos.

Ven a los deseos de mí piel, tengo fantasías inventadas para ti, descubre las costumbres de mís entrañas y el fuego de mi carne, recorre con tus manos el paraíso formado en los pliegues de mis años…

Aíram

Esencia Erótica

Mi cuerpo está lleno de deseos, tiene marcado tus huellas dactilares en toda su longitud, siempre está cálida mi piel, aunque mi sangre está ardiendo.

Tengo el cabello arreglado aunque mi mejor versión es tenerlo despeinado pensándote.

Mís manos son un desastre por lo general, se confunden y se inquietan buscando dar placer
a mí carne.

Pocas veces estoy en silencio, se escuchan gemidos a través de la puerta cuando
te recuerdo.

Yo sé que dentro de unos años no me recordarás, pero tu pensamiento no olvidará ni a mi despeinado pelo ni, a mi voz gimiéndote entre orgasmos, ni a mí cuerpo resbalando por el tuyo.

Aíram

Llueven rayos de sol….

He tenido que pasar por un tiempo prudencial para poder poner en orden tantas cosas, dudas y cuestiones varias que rondaban por mi cabeza y que como era de esperar,
se han evidenciado.

No se puede tapar durante más tiempo un árbol que crece buscando luz, que se retuerce en busca de alimento, huyendo de una oscuridad que no le permite ser feliz…

Hay que enchufarse a un cuerpo,
una boca, a unos brazos.
Hay que enchufarse
a la vida.
Y sonreír.
Y llorar.
Y cantar. Bailar.
En definitiva

¡Vivir!

Aíram

Deseo y palabra

Mi mente lasciva envenena a mi carne ensalzando a la bestia que ruge en mi interior al deslizar mis dedos por el teclado.

La sangre corre por mis venas, invitándome a lamer mis dedos y llenar mi boca de mi suculenta ambrosía color deseo que baja
de mis entrañas.

Mi piel está marcada por quien fornica mi mente y mi alma envuelta en el placer más escalofriante enaltece mi rostro rogándome a seguir saboreando,
mi delicioso elixir.

Te pienso.

Me excito.
Y tu recuerdo comienza donde mis dedos lo saborean.
Mi lengua se agita.
Mis dientes muerden.
Y mis uñas terminan arañando tu ausencia.
Te deseo.
Gimo.
Grito.
Y mi mente vuelve a follarte.

Aíram

Los mejores Reyes

Yo, una vez, vi a los Reyes Magos. No eran tres, eran dos y eran los mejores Magos que vi en mi vida.

Se las arreglaban para que siempre hubiera algo en los zapatos, Lo mínimo, lo que fuera. Aunque no hubiera nada, ellos lograban que hubiera lo que para nosotros era todo, mis siete hermanos y yo, por aquel entonces.

Yo, al tercer Rey, nunca lo vi, pero seguro que lo dejaban cuidando a los camellos…

Nunca, nunca olvidaré a los dos Reyes Magos de mí vida. Seguro que ustedes también los vieron y saben quiénes son y saben que son más Magos que Reyes.

Si dejaron de creer,
si esta noche no ponen los zapatos, ni el pasto, ni el agua, acerquénse a sus Reyes, dénles un beso en la frente (ustedes saben que los tienen cerca) y los que no los tenemos con nosotros, sepan que desde un cielo hermoso, siguen viajando para seguir entregando ilusiones y sonrisas.

Agradézcanle la herencia, porque ahora muchos de ustedes se han convertido en Reyes y en Magos. Y lo mejor que pueden dejarles a sus hijos, es esa magia que los convertirán en Reyes y en Magos… Y tal vez, dentro de unos años, ustedes recibirán el beso en la frente y así será hasta el fin de los tiempos.

Feliz noche para los Reyes de hoy, para los de ayer y los Reyes del futuro, porque no hay mejor Reino que elágico de la Inocencia , ni mejores Reyes que ustedes.

5/1/2022

Aíram

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Dime

Háblame de soledades y rabias dormidas.

De manos vacías y noches ingratas.

¡Anda!

Intenta explicarme como duele el silencio, y cómo matan las palabras cuando no se dicen.

Qué tanto pesa la esperanza cuando la sostienes con las uñas.

Cómo te quitas el frío cuando se te mete en el alma.

¡Venga, dime!

Cómo te adulas mostrándote fuerte en medio de un mundo que no te conoce.

Dime cómo te asfixia mi calor inventado en las noches más largas, y cómo te desprendes de la cordura mientras intentas olvidarme.

Dime cómo te ahogas con un vaso repleto de miedo, cuando te bebes mi ausencia y tragas mi silencio.

Dime…

Aíram

Perdoname

Perdoname si no fuí lo que tú creías, a veces las personas nos comportamos a medias y es que esta vida es así, no das nada y lo das todo.

El problema real es quien no sabe recibirlo y huye y se esconde y hace que naufraguemos en recuerdos, pero los recuerdos si hay dolor se desvanecen.

Perdona si no fuí lo que tú querias para ti, pero es que yo prefiero una llamada ahora que estoy viva, a mil poemas sangrantes sobre mi, cuando muera.

Perdona si no esperabas esto de mi, pero es que yo prefiero una sonrisa verdadera, a una indiferencia que me hace sufrir

Perdoname por todo.

Perdoname, si esto que te escribo duele, pero es que yo prefiero amar limpio, puro y libre a vivir a escondidas la derrota en mis carnes porque un día no supiste valorarme y preferistes huir.

Perdoname por que me haya dado cuenta de que en esta histori, nuestra historia, la constancia, la persverancia y la paciencia solo fueran atadas a mi mano.

Perdoname si no he sabiedo soportar tu humillació, perdoname.

Perdoname por no haber sabido entender que lo que tú sentías iba por debajo de mis sentimientos, que el miedo te pudo y preferiste amar a otra y no a mí, por haberte causado algún desconcierto, por no dejar de pensarte, porque me dueles, me dueles mucho y seguirás doliendo…

Perdoname por todo, porque sé que yo no debo perdonar nada.

Pero sobre todo perdoname por no poder dejar de amarte, por seguir estando presente en mis días y no poder olvidarme de ti.

Aíram

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A mi amigo

Tal vez tu almohada me extrañe y se hagan tus noches eternas, pero tienes que afrontarlo solo y no rellenar con algo burdo mi ausencia.

No busques la locura de mis besos en otros labios, estos te sabran a cordura y te haran extrañar aun más mis besos sobre tu piel, no vayas de cama en cama tratando de apagar tus ganas, estas no se iran, porque lo mio es amor, no sexo y es lo que te hará falta.

No trates de borrar recuerdos de tu mente, ni todas las veces que en silencio te gritaba que me amaras, no trates de olvidarme con otra persona, porque para poder estar con alguien, primero me tendras que sacar de tu pecho y el amor que sentía por ti tan grande….

Para olvidarme tienes que hacerlo despacio, asi como un día me conquistaste, deja que mi recuerdo fluya, poco a poco se ira desvaneciendo, no trates de evitarme, rompiendo fotografías o bloquearme, porque tu mente me recreará en cualquier lugar y asi sera mucho más difícil olvidarme, no hables de mi, ni para bien ni para mal, deja que me convierta en un bello recuerdo, de esos que se guardan en el buró y solo se sacan en las noches para soñar, como yo estoy haciendo.

Pero sobre todo, no me leas, porque si lo haces encontrarás mi amor escondido en cada letra, un amor real, puro, sincero, un amor lleno de perversión y lujuria, un amor verdadero y todo lo que hayas hecho para sacarme de tu mente será en vano y ahí, entenderás que fuiste el amor de mi vida, que como te amé a ti, jamas habia amado, entonces sufriras porque hallarás mis lágrimas escondidas entre mis líneas….

Ten paciencia, olvidarme no será facil, porque entre tus manos, te llevaste el corazón que me arrancaste.

Aíram

Feliz año

Un abrazo en el momento justo y unos ojos agradecidos,
el olor de la tierra mojada
y un ratito de soledad tomando café,
un «perdón» a quién no lo merece y un «te quiero» a quién no se lo espera,
el «aquí estoy» para lo que necesites y el «ya voy» sin que te lo pidan, la verdad entera sin «peros»,
la familia en todas sus versiones, una foto y un recuerdo, esos amigos gratos y la risa tonta.

Que pasen los años, que pasen y que nada, ni nadie te quite todo eso, porque en esas cosas está la esencia de la vida… De tí.

Feliz 2022 a todos.

Aíram

Ojalá

Y sí por casualidad,
nos volviéramos a encontrar, imagino un beso de esos en los que por las ganas,
por los nervios,
todo se vuelve aparatoso;
por las gafas,
por los cuerpos,
y al final nos dará la risa,
por tu culpa,
por la mía,
por los deseos…
Y más que besarnos la boca,
¡Ay, Dios!…
… Nos besaremos la vida.

Aíram

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Hacernos

Hacerte mío, hacerte tuyo en mi, hacernos eso que muchos le llaman amor.

Hacernos en la elegancia, ahí donde te haga una reverencia brutal con mi espalda, entregando mi boca, mi cuello a la altura de tu ombligo.

Hacerle una estratégica elevación a tu piel, efecto de mi lengua y sus constantes roces en ti.

Haremos sudor juntos, entrarás y serás mi ritmo, serás mi dedo medio.
Hacernos y deshacernos, hacernos versos, deshacernos la soledad.

Me harás feliz con besos sensuales, con mordidas atrevidas indagando mi cuello.
Me harás abrir las extremidades con un fino deseo incontrolable, ruidos expulsados de nuestras bocas, pidiendo hacernos más.

Deshacer a todos en nosotros, hacernos infinitos, deshacer el erotismo hasta volver a reconocer el palpitar de nuestros corazones.

Hacernos y deshacernos, brillo en mis ojos te haré, caricias fuertes en símbolo de atracción.

Tu boca me hablará entre las piernas, me dirá subiendo y bajando que comienzo a ser tuya.

Me harás arquear los huesos para entregarte mi espalda completamente desnuda de todo nuestro pasado.

Hacernos y deshacernos en desgarrados gemidos, en tiernos suspiros, convertirnos en amor con ayuda de nuestros sexos.

Aíram

Blanco

Los sueños y las pesadillas se tejen con el mismo hilo y yo suelo deshilachar de mí vida lo que no se cose a mí alma.

Por eso, contigo, me gustan las distancias cortas
cuando me entiendes sin hablar
y me sonríes sin querer.

Y me encanta empezar el baile cuando termina la canción,
sentirte y perder el sentido.

Tu amor, me gusta tu amor,
ese que me sostiene cuando
todos se van y nos quedamos,
a solas, tú y yo.

A veces mís versos andan desabrigados, porque mí memoria habita en mí corazón.
Y el mío además es un fotógrafo caprichoso que atesora los días con olor a primavera,
y extrae hasta la última
gota de llovizna de tu sonrisa.
Pasan los días y te instalas más en mi y conmigo, como un ave que alza su vuelo para alcanzar la totalidad de mis años y unir tus deseos a mi vida.

Aíram

Si algún día

Si algún día me extrañas.

No me extrañes cuando te sientas solo, cuando no puedas dormir en la madrugada o cuando tengas copas de más, cuando nadie quiera estar contigo, cuando todos te den la espalda, cuando nadie te acompañe a ver una película en el sillón de tu casa o en los días de lluvia, cuando necesites de un abrazo o quien te lleve el café caliente a la cama.

Extráñame cuando estés con tus amigos, cuando estés alegre, cuando salgas a tomar una cerveza y sientas que te hace falta charlar con alguien que te entienda, cuando necesites que alguien piense que tus sentimientos es tu lado más atractivo y no tu cuerpo. Extráñame cuando escuches tu canción favorita, cuando leas un libro y los personajes te recuerden a nosotros, piensa en mí cuando camines de la mano con alguien más y no sientas lo mismo que conmigo; extráñame cuando te haga falta un mensaje de buenos días o de buenas noches, cuando necesites a alguien en quien confiar porque todos los demás te han fallado, piensa en mí cuando vayas de viaje e imagines que yo sería buena compañía y tu fotógrafo personal.

No me extrañes en tu tiempo libre, extráñame cuando seas libre y aún así desees disfrutar tu tiempo conmigo.

Extráñame mucho, piénsame demasiado, si quieres hasta puedes ir a buscarme pero jamás te dejaré volver, porque las personas que de verdad te quieren jamás te traicionan, ni se marchan, como tú lo hiciste.

Las personas como yo, después de tantas decepciones entendemos la teoría del amor, sabemos cuando es el momento de luchar por lo que tanto amas pero también nos volvimos expertos en amar y aun así alejarnos cuando es necesario para no ser lastimados más de lo que ya estamos.

Si algún día extrañas todo lo que vivimos, cierra los ojos, ahí siempre me encontrarás y también ahí, ya no me podrás lastimar.

Aíram

Yo sé
que en tu pecho
me quedé,
ahí,
tan quieta,
pero me hace falta tu voz, ella me dice que no te has ido.

Podría pensarte,
y haber deseado en las lágrimas de ésta noche
un beso sobre mi carne,
sin embargo,
no estabas aquí,
aquí presente entre mí piel
y mi boca, que anhelan tus besos.
Como también mís manos buscan entrelazarse con las tuyas, sentir ese «estoy aquí» con la calidez de tus dedos.
Pero no estás.

Podría pensarte y seguir deseando tu cuerpo cubriendo al mío, desgastando las horas junto a ti, revolcados a pies de cama, o sobre ella, en una ducha templada, o embistiéndome por detrás, dejando caer los prejuicios y sudando tus miedos; como aquella primera vez, que nos vestimos de locura, y mandamos a la mierda
«el que dirán»
Pero no estás

Y claro que puedo pensarte y engañar a mi cuerpo con mis manos, y gemir hasta alcanzar la inmensa locura del placer, y retorcer a mí cuerpo lleno de deseo,
pero después,
después no estás tú; y me quedo ahogada en el silencio y en el vacío de la noche, porque no tengo a tu voz, para seguir sintiendo
un «estoy y sigo aquí.

Aíram

Escribirte

Sé que las líneas
de este párrafo que ahora escribo con el teclado no llegarán a ti,
aunque en mí, aún existes permanente en mís pensamientos, como las gotas de rocío que hoy empañan el cristal de este habitáculo y no dejan a mí mirada ver caer las hojas secas de este Otoño.
Yo, ya debería saber
que tu cuerpo tomó otra dirección,aunque siga exprimiendo mís sueños cada noche que te pienso; sueños que quedaron sin realizar,
paraísos de amor, en cumbres no escaladas
y una sobredosis de deseos sin gastarlos en tu cuerpo. Y este cuerpo mío, adoctrinado a la costumbre de tu mirada, solo desea la tuya, perdida en los pliegues de mís años.

Aíram

Insomnio

Las noches en ocasiones se hacen muy largas. Tanto, que se juntan con los días y se convierten en días dobles. Quizás por ello, los festivos son un día perfecto para hacer todo aquello que no hemos podido hacer durante la semana.

Está lloviendo de nuevo y aunque sé que a muchas personas no les gusta, a mí, me produce una tremenda sensación de libertad y de energía. Una felicidad como caída del cielo.

Los días así es momento de aprovechar un poco y echar la vista atrás. No se debe volver a andar el camino ya recorrido, pero girar la cabeza y ver dónde estamos, siempre es un buen ejercicio que nos anima a continuar con paso firme por este nuevo camino trazado. Aunque nos aventuremos a cambiar en el último segundo. Cualquier buena decisión siempre que salga del corazón, nos lleva donde queremos.

No sabemos nada del amor. Improvisamos. Imaginamos. Nos dejamos llevar por aquello que en ese instante creemos, aunque no sea lo correcto.

Por eso, si alguien me preguntara si he cambiado, la respuesta sería un sí tan enorme como un planeta entero. 

Hay historias a las que se le ve el final a la vuelta de la esquina. Y otras que sin saber cómo o por qué, nos atrapan en nuestra vida y nos hacen ir por rutas complicadas y hasta peligrosas. Pero es que en el amor, quien no arriesga, no sabe de qué va esto.

Y si te echo de menos, lo digo y ya está. Porque en cuanto doblastes aquella esquina, sentí que una parte de mí, se iba contigo. Que una parte de tí, siempre vivirá en mí.

Aíram

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R

Todos encontramos esa letra que nos saca de nuestras casillas para llevarnos a la enésima potencia de lo que realmente gritamos en las pupilas cuando el deseo arde en nuestro cuerpo.

Si hay que poner etiquetas a esto, prefiero que me las quites todas…

…Tú

Aíram

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Todos tenemos heridas más o menos abiertas, más o menos sin curar.

Pero llega un día, y vamos que si llega, que te las cierran.

Te abrazan tan fuerte que los cristales rotos que había en tu corazón, suenan.

Y producen una suave melodía.

Y ya no duele.

Ya solo es nuestra canción. ¿Recuerdas el abrazo que me distes?

Fué mi hogar.

Mi canción.

Mi comienzo.

Aíram

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Dime cariño

Dime.
¿Cuántos sueños te faltan para florecer junto a mí?

¿Cuántas canciones más hacen falta para coincidir mis sueños con tus ganas?

Ven. Juguemos a atarnos los momentos, a reírnos un rato, a (re)encontrarnos en las miradas, a vaciar la calma ahora,
sin esperar un mañana.

No tengas prisa.
Disfruta… Hay momentos que son eternos y otros que duran segundos.

Quédate con todo aquello que te encienda,

te alumbre y te guíe cuando la noche sea más oscura.

Quédate con todo lo que te alivie en este viaje.

Quédate con todo lo bueno
de mí, mi amor, amor eterno.

Aíram

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